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El poblamiento de América

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¿De qué sitio es originario el hombre? ¿Cómo llegó hasta América? ¿Cuándo? En esta actividad vas a encontrar mucha información sobre un tema que nos conecta con nuestros orígenes.

Les proponemos investigar cómo se poblaron nuestras tierras, y qué sucedió con las poblaciones en América, desde sus orígenes hasta la actualidad. La segunda actividad incluye la comprensión de trabajos con estadísticas y censos.

Actividad 1: ¿De dónde venimos?

A través de los años se han sucedido distintas teorías sobre el poblamiento de nuestro continente.

El humanista español Benito Arias Montano, en 1570, creía que América había sido poblada por dos tataranietos del legendario personaje bíblico Noé. El fraile Gregorio García, por su parte, trataba de demostrar en 1607 que los indígenas americanos tenían su origen en antiguas inmigraciones judías.

Otros autores creían que los fenicios hicieron viajes remotos, cruzaron el Océano Atlántico y poblaron América. Se especuló inclusive que fueron pobladores de la mítica Atlántida los que dieron origen a los antiguos habitantes americanos. Y, en el Virreinato del Perú, un teólogo erudito llamado Antonio de León Pinelo propuso formalmente que el Edén bíblico o “paraíso terrenal” se ubicó en plena selva peruana y que desde allí los descendientes de Adán y Eva poblaron el resto del mundo.

El primer estudioso en plantear una hipótesis más razonable fue el cronista español José de Acosta. En 1590 conjeturó que América fue poblada por inmigrantes que llegaron desde Asia aprovechando alguna región donde ambos continentes se acercaban por el norte (aún no se había descubierto el estrecho de Bering).

Recién con la difusión de la obras del naturalista Charles Darwin, en la segunda mitad del siglo XIX, se dio un nuevo impulso a las investigaciones, esta vez teniendo como base los postulados evolucionistas y los estudios geológicos, paleontológicos y arqueológicos.

Los humanos modernos se originaron en África hace entre 300.000 y 100.000 años. Actualmente se cree que hace 60.000 años comenzó la migración del Homo sapiens sapiens de Asia a América. Al adentrarse al continente americano, con su diversidad geográfica y ecológica, tan diferente entre el extremo norte, los trópicos, el ecuador y el extremo sur, el ser humano tuvo que modificar y ajustar su forma de vida y los utensilios que fabricaba.

El avance fue lento. En el actual territorio de México hubo seres humanos hace unos 35.000 años y en el extremo sur, en la Patagonia, hace 12.700.

Hasta el siglo XIX tenían mucha aceptación las hipótesis que asociaban la historia del poblamiento inicial de nuestro continente con los escritos bíblicos. Las primeras teorías inmigracionistas surgieron bastante tiempo después, principalmente de la mano de Hrdlicka, Rivet y Mendes Correa. Estos científicos son verdaderos clásicos de la antropología americana que, sin embargo, discreparon en varios aspectos de los orígenes del hombre americano.

En el siglo XIX Florentino Ameghino planteó una hipótesis sobre el origen del hombre americano y del mundo en general. Para él, los humanos habían evolucionado en las pampas argentinas, y desde este lugar habían migrado al resto del planeta (esta teoría se conoce como autoctonista).

Alex Hrdlicka planteó la teoría inmigracionista asiática, según la cual los primeros pobladores de América habrían sido los cazadores paleomongoloides asiáticos que ingresaron por el Estrecho de Bering durante la Era del Hielo.

Otra de las teorías clásicas es la de Paul Rivet, para quien la población indígena americana es el resultado de cierto número de migraciones, unas por el estrecho de Bering y otras a través del Océano Pacífico.

El portugués Mendes Correa fue el principal defensor de una inmigración australiana, a través de la Antártida. Según esta hipótesis, los australianos habrían utilizado sencillas balsas para llegar a Tasmania, las islas Auckland y la Antártida.

A partir de esta introducción, te proponemos que busques información referente a cada una de estas teorías para intentar comprender por qué algunas han sido más aceptadas que otras.

Estas preguntas pueden servir como orientación para el trabajo:

  • ¿Qué refutaciones históricas tuvo cada una?
  • ¿Qué datos históricos sirvieron para confirmar algunas de estas hipótesis? ¿Cuáles para refutarlas?
  • ¿Cuál es la postura de la comunidad científica hoy en día?

Como cierre de esta actividad sugerimos que confecciones un cuadro comparativo en el cual puedan observarse claramente las diferencias entre las distintas teorías. El mismo debería incluir datos históricos en base a los cuales se conformaron las hipótesis, por qué rutas plantea el avance cada una, hace cuánto tiempo sucedió la inmigración según cada autor, qué puntos de cada tesis fueron atacados hasta su refutación o aceptación por la comunidad científica; y qué datos fueron tomados como evidencia para cada teoría (procedencias, rutas, evidencias lingüisticas, culturales, físicas, antropológicas, etc.).

Actividad 2: ¿Hacia adónde vamos?

Se calcula que la población indígena asciende al 8 a 10% de la población total en Latinoamérica. Las definiciones de “indígena” varían y dependen del contexto, pero se estima que el 90% de esta población habita en México, Guatemala, Ecuador, Bolivia y Perú.

La exclusión social que padecen las comunidades indígenas es múltiple y compleja. Es en realidad difícil tener un panorama amplio de la situación política y socioeconómica de estas comunidades en América Latina, en parte porque es muy variada y en parte porque la información estadística que desagrega las poblaciones nacionales por etnicidad sigue siendo desigual.

Una importante porción de la población de América Latina corresponde a los pueblos originarios. Son casi cuatrocientos diferentes grupos étnicos, cada uno de ellos con su cultura e idioma propios, distribuidos a lo largo y a lo ancho de nuestro subcontinente. Esos pueblos originarios, más de cinco siglos después del tremendo impacto que significó la llegada de los colonizadores europeos, continúan luchando por sus derechos y exigiendo el control sobre sus territorios.

Podrán observar las estadísticas que les presentamos a continuación y analizar si esta afirmación es correcta o no. También podrás indicar qué datos avalan sus argumentos y conclusiones.

Estadísticas para llevar adelante el trabajo:

Para cerrar esta actividad les sugerimos organizar cuadros con los datos relevados, para poder hacer una presentación. Para esto, se podrán utilizar herramientas digitales para la sistematización de los datos, como planillas de cálculos.

Enlaces de interés para llevar adelante el trabajo:

En Encuentro
En educ.ar
En la Web